Enzimas y alimentos: experimenta con tu saliva el poder de la amilasa

Las enzimas son proteínas, que intervienen como catalizadores de las reacciones bioquímicas que tienen lugar en las células, tejidos y órganos de los seres vivos.

Además, las enzimas están presentes en nuestra vida diaria. Se utilizan en la fabricación de distintos alimentos como el pan, el vino, la cerveza, el queso y los embutidos. También están presentes en los detergentes, se emplean en la industria textil y en la fabricación de cuero y papel. Bacterias y hongos filamentosos son las principales fuentes de enzimas industriales, y las técnicas de ingeniería genética e ingeniería de proteínas nos permiten mejorar las enzimas, y disponer de “enzimas a la carta”.

La digestión es un proceso donde intervienen enzimas: el almidón, presente en los productos derivados de los cereales, se degrada por la acción de la enzima amilasa, presente en la saliva. Las proteínas, principales componentes de la carne, se degradan por la acción de distintas enzimas, como la pepsina que actúa en el estómago, mientras que las grasas se degradan por la acción de las lipasas secretadas por el páncreas.

En esta actividad vas a comprobar como la amilasa presente en tu saliva es capaz de degradar el almidón de la harina de maíz a moléculas sencillas de azúcar. Para ello primero tenemos que ser capaces de detectar el almidón antes y después de su digestión: vamos a utilizar un reactivo químico llamado lugol, que contiene iodo, y que tiñe el almidón de color azul, pero que no es capaz de colorear los azúcares sencillos.

Te proponemos que prepares un tubo de ensayo donde pondremos harina (tubo control) y otro tubo donde a la harina le añadirás tu saliva (tubo problema). Mantendremos los dos tubos entre las manos para conseguir que estén a 37 °C, la temperatura a la que actúa la amilasa de la saliva, y después de 5 minutos añadiremos unas gotas de lugol. ¿Qué crees que pasará en el tubo control? ¿Y en el tubo problema? Ven y encuentra tú mismo la solución.

Mientras esperas que la amilasa haga su trabajo, te proponemos también que investigues qué alimentos contienen almidón, ¡seguro que hay alguna sorpresa!

Etiquetas: